Los pagos móviles crecen como vía de inclusión social en Latam

Los pagos móviles basados en wallets o apps de teléfonos inteligentes adquieren tracción en América Latina y permiten que millones de usuarios, antes marginados de esos servicios, se sumen a la banca.

 

Todos los días, miles, millones de jóvenes alrededor del mundo se están sumando al sistema bancario, “y ninguno de ellos está pensando en tener una tarjeta de crédito en el bolsillo, la mayoría busca tenerlo todo en el teléfono de forma virtual”, dice a Forbes México Marcelo Fondacaro, director comercial de VeriTran, una firma argentina líder en soluciones de banca digital.

Ese proceso de bancarización, además, comienza a ser cada vez más asimilado por los gobiernos del mundo, especialmente los de las economías en desarrollo, como una vía de inclusión social, afirma: “Si pensamos sólo en aquellos que tienen tarjeta de crédito, que en algunos países de la región son el 30% de la población, lo que hacemos es ofrecer un medio de pago para una cierta clase de gente, pero cuando los gobiernos empiezan a bajar en la pirámide y dan servicios a otro tipo de personas, por ejemplo, métodos de pago digital, se da una inclusión social.”

Ese proceso de adopción, si bien va andando, aún tiene mucho camino por recorrer. “Hay estudios que reportan un crecimiento del 30% anual, si bien es más lento que otros ámbitos, como la banca digital, especialmente la banca móvil, es muy interesante porque estamos pasando del mundo físico al virtual, es decir, pagar, en vez de pagar con efectivo o con tarjeta, pagamos con tarjetas virtuales, pagos móviles o wallets”, señala Fondacaro.

Veritran sabe un par de cosas al respecto. Es una de las pocas compañías de pagos digitales que ha sido avalada tanto por Mastercard como Visa para la tokenización de pagos, trabaja con 37 bancos en la región y por su plataforma han pasado más de 4,000 millones de transacciones “con cero fraudes”, enfatiza el ejecutivo.

El núcleo del negocio de Veritran es la seguridad, uno de los temas más álgidos cuando se habla de pagos móviles, y un reto para la adopción de esta tecnología. “Todo lo que es nuevo representa un desafío y una cierta inseguridad para la gente que la usa. La tarjeta de crédito lleva 40 años en el mercado y aún no llega al 100% de la población”, señala Fondacaro.

El director comercial añade que, si bien lo modelos hoy pensados en el dispositivo móvil, pensados en aplicaciones para el celular, “son mucho más seguros e inclusivos que los medios físicos, la gente desconfía por el desconocimiento”, sin embargo, eso se irá superando “una vez que vean que son seguros, que no hay fraude en sus transacciones, que no se pude clonar una tarjeta virtual, lo que generará un aumento de la transaccionalidad”.

Ese aumento se está dando de forma natural, Veritran espera que el próximo año, el número de transacciones crezca 50%.

¿Eso significa que pronto le diremos adiós al efectivo? No, señala el directivo, “Lo primero es la inclusión, los gobiernos deben emprender acciones que sean inclusivas, tienen que sumar a las personas a los procesos de forma digital”. Lo siguiente que se necesita es un ecosistema que incluya a quienes adquieren la transacción, los pequeños negocios, “la mayoría de los proyectos piensan en el usuario final pero no consideran al que cobra, cuando armas un ecosistema serio de aceptación de pagos, ahí empezará a reducirse el efectivo”, dice Fondacaro.

 

Fuente: Forbes.com.mx