Venanzio Cipollitti:Inteligensa ha sido la innovadora principal de tarjetas en toda América Latina

 

Entrevista a Venanzio Cipollitti,
Presidente del Grupo Inteligensa, en ocasión del
30° Aniversario de Inteligensa

 

1. Estamos próximos a celebrar la tercera década de Inteligensa, una empresa que nació como tantas otras, como un pequeño emprendimiento pero que ha crecido y ha llegado a ser un sólido grupo empresarial, una referencia obligada en el mundo de los medios de pago. Señor Venanzio, cuéntenos un poco sobre esos inicios, ¿cómo fueron, cómo visualizaba su proyecto en aquel entonces?
Después de las experiencias que yo tuve trabajando en la compañía AT&T como Ingeniero en Telecomunicaciones y luego con Olivetti como Director Comercial de Sistemas de Computación dirigido al sector bancario, quise que Inteligensa estuviese orientada al negocio con la banca, como proveedor de productos para la banca y de tecnología. Identifiqué a la tarjeta como un producto tecnológico, que combinaba las artes gráficas, que a mí me encantan, y me parecía que era una excelente combinación, por lo tanto decidí comenzar con este producto, pero era muy difícil porque la tarjeta es un dispositivo de alta seguridad y a los bancos no les gusta experimentar y obviamente nosotros éramos una start-up, una empresa pequeñita que tenía que demostrar credibilidad y tuvimos que trabajar duro en conquistar esa credibilidad.

Por eso, lo primero que hice cuando comencé el negocio fue buscar un fabricante al cual Inteligensa pudiese representar y ese fue Kirk Plastic, reconocido como el mejor fabricante de los Estados Unidos, el más prestigioso, la compañía que desarrolló las primeras tarjetas de pago, desde la Diners Club de los años 50, pasando por BankAmeriCard, que luego se transformó en Visa y la Master Charge que después se convirtió en MasterCard. Fue una construcción lenta de nuestra relación con ellos, porque también allí teníamos que demostrar credibilidad y seriedad con ellos porque Kirk Plastic era como una institución, pero eso funcionó muy bien, comenzamos a vender tarjetas en Venezuela y desde un inicio yo quise abrir nuestra presencia hacia otros mercados y fue cuando comenzamos a vender tarjetas de Kirk Plastic en México, República Dominicana, Puerto Rico, Brasil, Argentina, Chile, y yo era el vendedor, vendía personalmente las tarjetas a los bancos, vivía montado en un avión y después de muchísimos esfuerzos y de darnos muchísimos golpes, logramos finalmente penetrar unas cuantas instituciones y allí comenzó el crecimiento de Inteligensa. Nos tomó como 5 años desarrollar esta compañía y tenerla bien estable, fue un trabajo de muchísima perseverancia.

Luego, en la medida en que nosotros fuimos dándonos a conocer, la marca Inteligensa comenzó a sonar, los bancos se pasaban la voz, se nos hizo un poco más fácil.

2. Habría que especificar que Inteligensa se funda el 07/07/1987, ¿en qué se diferencia la Inteligensa de 1987 a la Inteligensa de 2017?
Si bien yo la fundé en el 87, Inteligensa comenzó a trabajar con tarjetas por el año 89-90, porque los primeros dos años yo tenía un propósito totalmente distinto para Inteligensa. Yo venía como Ingeniero Electrónico de trabajar en telecomunicaciones y en sistemas informáticos y era la época en que la informática estaba impregnándose de nuevas tecnologías de telecomunicaciones, sobre todo para la integración de los sistemas. Igualmente, vemos por ejemplo como IBM se metió en el mundo de las telecomunicaciones, así mismo AT&T, que era el rey de las telecomunicaciones, se comenzó a meter en el mundo de la informática, entonces yo veía esas grandes integraciones tecnológicas que estaban sucediendo y decidí llamar a la compañía Informática y Telecomunicaciones Integradas, Sociedad Anónima. Yo dije “algún día nosotros vamos a estar en el negocio de suministrar dispositivos informáticos y de telecomunicaciones” y estaba apuntando muchos hacia las redes, el internet todavía no existía, pero los computadores y minicomputadores de aquella época estaban integrándose cada vez más, entonces las redes eran muy importantes y obviamente, cuando nacen los computadores personales, las redes eran super importantes. Entonces con las primeras sílabas de ese nombre salió esta empresa, Inteligensa, resultaba muy sonoro el nombre.

Pero el concepto evolucionó, porque cuando quise meterme en el mundo de los sistemas yo no tenía el dinero como para financiar ese tipo de tecnologías y tuve que desistir de ese negocio de la integración de la informática y las telecomunicaciones, sin embargo, los primeros dos años si hicimos experimentos con los primeros puntos de venta porque en aquella época todavía se planchaban las tarjetas con las troqueladoras y se veía que los terminales puntos de venta poco a poco estaban cogiendo cierta fuerza, pero también allí se requería cierto dinero, entonces decidí  comenzar con las tarjetas y de allí en adelante nos focalizamos en ellas y a los dos años nos metimos con el primer centro de personalización, lo montamos en Caracas y de allí comenzamos a transitar otros caminos multinacionales.

3. En estos 30 años son muchos los cambios que ha habido en el mercado de los medios de pago, tanto en América Latina como en Venezuela. ¿Qué papel destacado ha jugado Inteligensa en esa historia?
En el año 97 ya nosotros teníamos como 7 años dedicados a tarjetas entonces me pareció que ya podíamos retomar el proyecto que no pudimos ejecutar en su momento, de los puntos de venta y nos involucramos con una compañía muy importante del momento llamada Lipman, y comenzamos por ser autónomos, tanto en el desarrollo del software como en el mantenimiento de las máquinas. Nos organizamos muy bien, con un grupo de ingenieros para desarrollar aplicaciones para esos puntos de venta y luego también nos organizamos para tener una red de técnicos a nivel nacional que pudiesen darle mantenimiento a esas máquinas.

Comenzamos a crecer, no solamente aquí en Venezuela sino también en Colombia y México y vendimos muchísimas máquinas, no solo para el sector bancario sino también para otras aplicaciones particulares; pero esa fue nuestra incursión en los medios de pago. Nosotros lo que no hicimos fue meternos en el mundo transaccional, quisimos dedicarnos a la parte capilar de los equipos que están en campo, es decir, en los comercios, o focalizarnos en las tarjetas que están en manos de los usuarios.

4. A su juicio ¿cuáles son los valores que han permitido que Inteligensa haya llegado a su trigésimo aniversario, alcanzando el posicionamiento que ha logrado en el mercado venezolano y latinoamericano?
Primeramente, el compromiso con los clientes, porque si uno no tiene una actitud de servicio pasa a ser uno más, siempre tratamos de identificarnos con las necesidades del cliente, entender al cliente, entenderlo en los momentos buenos y en los momentos de crisis, y tratar de desdoblarse para poder complacer al cliente.

Segundo, la honestidad, somos personas honestas que evitamos cualquier tipo de negocios indebidos pero es que es natural, uno está en un mundo de productos tan delicados como son las tarjetas, hace falta aplicarse a diseñar, a producir, a personalizar productos tan delicados como una tarjeta, que siempre fueron sujetos a toda clase de irregularidades, nosotros tenemos que preservar la integridad de la tarjeta. De hecho, me complace decir que después de casi 3.000 millones de tarjetas que hemos suministrado en la región desde la fundación del Grupo Inteligensa, gracias a Dios no tuvimos problemas de fraude ni irregularidades, y esto se debe a que somos honestos y trabajamos con gente de valores y de alto nivel de disciplina y rectitud.

Otros valores, los propios valores humanos, nosotros somos una empresa que ha cuidado su recurso humano y en los peores momentos también, hemos tenido que vivir los embates de las economías de estos países latinoamericanos y no ha sido nada fácil por ejemplo vivir la crisis mexicana en su momento, la crisis brasilera, la crisis argentina, la crisis venezolana ni se diga, es decir, hemos logrado navegar esta empresa en sus diferentes versiones. Aquí por ejemplo, aún en momentos como el paro petrolero de Venezuela, que se paralizó el país por bastante tiempo, nosotros preservamos a todo el personal y es que para nosotros son muy importantes las personas que trabajan en Inteligensa, hacemos los esfuerzos posibles para preservar la organización aún en las peores crisis y por eso es que tenemos un grupo de personas muy leales que se esfuerzan mucho por la empresa, que demuestran plena honestidad.

5. Señor Venanzio, seguramente son muchas las anécdotas que usted debe tener de Inteligensa y de tantas personas que han pasado por allí. Cuéntenos alguna de esas anécdotas, la que más recuerde o le traiga recuerdos gratos…
Una anécdota famosa fue cuando recibimos el primer pedido de tarjetas, después de tanto luchar y de tanto esperar, un banco de Venezuela nos coloca ese primer pedido y era un pedido importante, voluminoso, yo estaba feliz, claro, no conocía muy bien los gajes de este oficio, y bueno, mandamos el pedido a la fábrica en Estados Unidos y pedí al Gerente de Artes Gráficas que mejorase la muestra de la tarjeta y que tratásemos nosotros de realzar los elementos gráficos para entregar una tarjeta mejorada y bueno, el hombre se volvió muy creativo, hizo correcciones y mejoró a su criterio la tarjeta y cuando vimos el cromalin me pareció fantástica esta versión de la tarjeta. Se mandaron a producir las tarjetas, me llega una muestra, se la llevo al cliente y le digo ¿qué le parece?, “pues, muy bonita, pero no es mi tarjeta, éste no es mi azul” dijo el cliente, y es que habíamos hecho unos cambios que… “la verdad se veía muy bonita, pero me la modificaste demasiado y no te puedo aceptar este lote de tarjetas”. Entonces bueno, para una compañía que está comenzando, con unos recursos sumamente restringidos, tuvimos que mandar a destruir todas esas tarjetas y volverlas a producir y no te digo el esfuerzo que eso significó para nuestras finanzas ya bastante delicadas.

Otra anécdota fue con el maestro Carlos Cruz Diez, una persona con quien tuve la oportunidad, antes de fundar Inteligensa, de compartir muchos momentos en su taller de arte, y de aprender las técnicas de impresión, porque él no solamente es un gran artista plástico sino que también es un hombre que domina el mundo de la imprenta. Me acuerdo muy bien de las sesiones de aprendizaje, de cómo con su asesoría se podían transformar las ideas de imágenes que tenían los bancos, como miniaturizarlas y realzar todo eso en un espacio tan pequeño con buenos criterios gráficos. Todavía varios de esos criterios nosotros los seguimos preservando.

También está la anécdota del Tarjetólogo Venezolano. Siempre me dio curiosidad por qué nadie se preocupaba de reconocer el esfuerzo y contribuciones que tantas personas habían hecho en pro del mundo de los medios de pago. Pareciera que es algo muy natural, pero todo lo que está detrás de un sistema de pagos es tan complicado y la gente no le da su justo valor. A las personas que fueron las pioneras en implantar eso en Venezuela yo pensé que era necesario hacerles un reconocimiento, pero nosotros no podíamos ser juez y parte en ese evento, entonces diseñamos el premio al Tarjetólogo Venezolano en 2003 y luego hicimos una segunda versión en 2010, donde nosotros mandábamos una encuesta a la gente del mundo de los medios de pago, se sometía a votación y surgían los premiados. Hicimos dos grandes celebraciones del Tarjetólogo Venezolano y pudimos compartir con estos personajes pioneros, hoy en día muchos de ellos ya retirados, pero que en su momento tuvieron esa visión, esa capacidad de implantar estos sistemas y que hoy en día funcionan masivamente, verdaderos maestros de los medios de pago y nosotros en Inteligensa le damos gran mérito y reconocimiento a lo que hicieron, donde nosotros fuimos como intermediarios para que los compañeros de este mundo le hiciesen este reconocimiento a través de este premio. Luego esto lo repetimos en Brasil también dos veces y yo creo que los primeros sorprendidos fueron los premiados porque nunca se hubiesen esperado que alguien siquiera se recordase de ellos o reconociese esa labor.

6. Si usted tuviera la oportunidad de echar el tiempo atrás, ¿qué haría de diferente respecto a Inteligensa y por qué?
Quizás me hubiese asesorado mejor sobre cómo manejar países en crisis. Claro, las situaciones políticas, sociales, económicas de cada país varían con el día a día, pero lo más difícil ha sido manejar esas variaciones y que de repente uno se encuentra inmerso en un mercado con grandes complicaciones derivadas justamente de esos cambios. Probablemente hubiese suprimido algunos mercados que resultaron ser un gran dolor de cabeza y me hubiese focalizado un poco más en el mercado europeo, en el norteamericano, porque creo que nos centramos muchísimo en el mercado latinoamericano, y estoy muy agradecido, pero es demasiado inestable, entonces yo creo que hubiese dedicado más esfuerzos multinacionales en mercados más estables como el europeo y el norteamericano.

Donde nosotros invertimos muchísimo dinero fue en Brasil, con la fundación de la empresa Intelcav. En el año 97-98 la compañía Kirk Plastic, con la cual tuvimos una extraordinaria relación, fue vendida a un grupo europeo y sus políticas no eran compatibles con las nuestras. Entonces decidí fundar nuestra propia fábrica de tarjetas y decidí hacerlo en Brasil porque era un país que estaba saliendo de la hiperinflación y nosotros habíamos tenido que afrontar ese comercio con un país en hiperinflación, que no tenía la cultura de la tarjeta, pero después de la implantación del Plan Real del Presidente Fernando Henrique Cardoso hacia el año 96-97, nosotros vimos que ese país iba a cambiar completamente en cuanto a sus patrones de uso de las tarjetas y fue allí que yo decidí escoger el lugar para montar la fábrica. Si yo pudiese echar para atrás creo que hubiese cambiado totalmente mi estrategia con Brasil, considerando que era un país con un mercado muy grande pero había sido un país muy difícil, así que si tú me preguntas que cambiaría yo, cambiaría fundamentalmente la estrategia Brasil, aunque debo decir, la empresa Intelcav es una empresa muy exitosa, dedicamos 17 años de nuestras vidas a desarrollar esa empresa y es una hija grandota de Inteligensa, que ha llegado a tener hasta 800 empleados, aunque hay cosas allí que yo hubiera querido hacer de forma distinta.

En Venezuela qué puedo decir que haría distinto, no mucho porque el hecho de que seguimos activos después de todas las situaciones que hemos vivido todos los empresarios dice mucho de nuestras resiliencias como empresas, pero ha sido un gran desafío. Igual, es un mercado fundamental para Inteligensa y pensamos continuar por muchos años más, Venezuela es la casa matriz y va a seguir siéndolo; nosotros tenemos operaciones en múltiples países, Brasil, México, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, ahora en Italia, pero las decisiones se toman aquí en Caracas, o sea, que nosotros somos un raro caso de una empresa venezolana que se volvió una multinacional.

7. Inteligensa nació en Venezuela y luego de 30 años aún sigue en Venezuela. Para nadie es un secreto que el país está viviendo hoy día una crisis muy dura en diferentes planos, y principalmente en el económico. ¿Cuál es su mensaje para el trabajador venezolano, para el empresario venezolano, para ese que aún sigue apostando por el país, pero sobre todo para el compañero suyo, trabajador de Inteligensa, que apoya a la empresa con su esfuerzo y dedicación de todos los días, qué le dice a ese trabajador?
Una cosa que yo aprendí en estos 30 años es que el venezolano es muy ocurrente y el venezolano tiene chispa y esa chispa nosotros la hemos aprovechado con muchos talentos venezolanos para innovar. La innovación, que Inteligensa se caracteriza por haber innovado un montón de productos, en tarjetas, en aplicaciones para los puntos de ventas, en una serie de conceptos complementarios para el mundo de los medios de pago, esa musa de la inspiración en Venezuela es abundante; y el venezolano que ha vivido tanta cosa en estos años, creo que se ha vuelto más creativo que nunca, hoy en día tenemos venezolanos super creativos, el venezolano es una persona que le brotan las ideas con facilidad, y esto también se ve del venezolano que vive en el exterior. Lo que tenemos que hacer es elevar la autoestima de todos los venezolanos, que no crean que las cosas importantes nacen principalmente en otros países, supuestamente llamados países desarrollados, yo creo que eso es una falacia, no deben pensar que las buenas ideas solamente surgen de esos países.

Yo lo que creo es que el personal venezolano debe estar en un ambiente donde se le permita gestar ideas. Yo puedo hablar, por ejemplo, de la banca venezolana, nuestra clientela, son organizaciones, y no solamente la banca, en general, las empresas venezolanas no son complicadas para adoptar nuevas tecnologías. Uno ve por ejemplo en otros países, una nueva idea, una nueva tecnología, se la piensan, se la vuelven a pensar, aquí el venezolano es más atrevido, hay una idea nueva, tengo los recursos para hacerlo y lo hacen, esa frase del venezolano “vamos a darle” debemos valorarla más, es descomplicada con respecto a otras culturas latinoamericanas. Quizás, si algo lo frena, es la disponibilidad de recursos, o el entorno económico, entonces sabiendo que está este ingrediente tan importante, yo creo que las multinacionales deberían pensarse seriamente en recolocar bases en Venezuela, como lo fue en el pasado, como centros de innovación. Ahora, a nivel operativo, el venezolano se ha vuelto un trabajador muy eficiente, rápido, que permite que un centro operativo multinacional, desde Venezuela funcione bien.

¿Qué decirle a los muchachos? Bueno, Venezuela es un país que tiene todo por hacerse, es un país que ofrece grandes oportunidades aún dentro de las condiciones en las que está, yo lo que creo es que tenemos que darle el justo valor al país, a su gente y a las oportunidades futuras. El que se quedó en Venezuela tiene una clara ventaja para participar en ese proceso de construcción o de reconstrucción; quien está fuera, el día que quiera regresar, seguro que va a participar de este proceso, pero el que se quedó va a estar en ventaja.

Yo creo que no hay que mirar al país desde una óptica solamente política, estamos muy embebidos todos en los temas políticos, el país se construye con la suma de los esfuerzos individuales, entonces si uno es ocurrente y cree en el país y decide ejecutar un proyecto, como este país necesita de todo, seguramente va a tener éxito, pero si uno piensa que no hay nada que hacer, que la única salida es irse del país, sin duda que esa persona aquí no va a tener éxito, es una cuestión de actitud. Los gobiernos cambian, los políticos cambian, pero lo que nosotros hagamos para aportar en la construcción del país, el resultado se va a ver indistintamente del gobernante de turno o de la situación económica, por lo tanto, yo creo que simplemente hay que atreverse a hacer, a ejecutar, confiando en el país y no ser copartícipe de una psicosis colectiva, porque el país sigue siendo un país hermoso, con un clima extraordinario, con una cantidad de recursos que están allí y que algún día florecerán aún más y sobre todo para un recurso humano con el cual se trabaja muy bien así que vamos a hacer, si todos nos ponemos a hacer y todos nos ponemos a trabajar y todos nos ponemos a crear nuevos negocios, con un poquito de ayuda de la banca, con los microcréditos, para estimular justamente, para que se puedan ejecutar justamente estos proyectos de microempresarios, yo creo que vamos a crecer, no importa quienes sean los gobernantes; así que esa es la recomendación para los jóvenes, crean en su país, amen a su país, y los que están afuera piensen en volver porque yo creo que vienen unos años extraordinarios para Venezuela.

8. ¿Hacia va dónde va Inteligensa ahora, cuáles son sus proyectos en el futuro inmediato?
Yo creo que no es secreto que el mundo de las tarjetas está en plena transformación, el mundo de los terminales puntos de venta también, el mundo de los medios de pago ha cambiado mucho después de la incursión de los teléfonos inteligentes, de un mundo enormemente comunicado entre sí, nosotros vamos a estar participando de esas innovaciones que vienen, tenemos varios proyectos en curso (no los voy a divulgar) pero sí vienen nuevas formas de pagar y en todo caso, nosotros vamos a participar, como hemos participado desde hace mucho tiempo, en la integración de las personas de todos los estratos sociales, en ese mundo de los pagos electrónicos.

Yo di mi primera charla sobre la bancarización de las personas de los estratos económicos más bajos hace 15 años, donde propuse varias soluciones para la integración de esas personas marginadas, que no solamente tienen derecho de formar parte de este mundo automatizado de los pagos, sino que han demostrado ser super usuarios de estos sistemas. En los últimos años hemos  visto un aumento de la bancarización de esos estratos y como usan esas tarjetas de débito y esos terminales puntos de venta, y creo que lo que nosotros tenemos que hacer es colaborar para que eso se masifique mucho más, reduciendo el uso del efectivo y haciendo que el movimiento del dinero se haga cada vez más de manera electrónica y empleando nuevas herramientas para que eso sea cada vez más eficiente, hacia allá vamos nosotros.

En todo caso, Inteligensa es una empresa que hace unos años atrás tuvimos que redefinirnos porque si nos preguntaban a qué negocio nos dedicábamos antes, bueno, el negocio de las tarjetas, de los puntos de venta. Hace unos años cambiamos esa visión, nosotros nos dedicamos al negocio de identificar personas, de identificar productos y de identificar animales. De hecho, de allí nace el concepto, hace unos 8 años atrás, de la empresa Intelitec, pero es una empresa que se dedica a producir elementos para identificar ganado para el control de salud de esos animales del consumo humano y eso nos está abriendo todo un mundo de posibilidades en el sector ganadero. Al final, el principio es el mismo, la tarjeta que nosotros fabricamos y los dispositivos lectores que procesan esas informaciones de las tarjetas, eso es parte de la identificación del ser humano, la tarjeta es un elemento de identificar al ser humano ante un sistema gubernamental, ante la banca, ante una red telefónica, ante una red de transporte.

Cuando hablamos de la identificación de productos, el mundo de la identificación de los productos es muy vasto, nosotros estamos cada vez más incursionando ese campo a través de dispositivos para identificar productos, y luego, cuando se habla de identificar animales, el arete que va en la oreja del ganado, estamos apostándole fuertemente a eso, pero ese es el concepto, dispositivos y sistemas para identificar personas, productos y animales dentro de sistemas complejos de control de todas esas entidades, ese es el foco y tenemos una filosofía muy clara en cada una de esas áreas de hacia dónde queremos ir, Inteligensa se dedica a todo lo que es identificación de personas y productos, Intelitec se dedica a todo lo que es identificación de animales y lo curioso es que bueno, uno no va a hablarle un ganadero con una marca que corresponde más con un banquero o viceversa, por eso es que hicimos la separación de las marcas aunque el triangulito del logo sigue siendo el mismo.

Si hay algo que le quedó por decir…

Me queda la satisfacción de haber creado todo ésto desde cero, Inteligensa, Intelitec, me queda la satisfacción de haber sido maestro de una cantidad de personas que muchas de ellas siguen con nosotros, otras han tomado otros rumbos y son personas muy exitosas en otras compañías, me gusta ser maestro, me gusta educar.

Me queda la satisfacción de que ha sido nuestra empresa la principal innovadora de tarjetas en toda América Latina, por ejemplo, que si las tarjetas de banda magnética de baja coercitividad, de alta coercitividad, eso fue todo un acontecimiento; de las tarjetas transparentes, tenían una complicación porque no funcionaban en los cajeros automáticos si no se le daba un tratamiento especial; de las tarjetas mini; de las tarjetas metalizadas; de todos los tipos que ustedes se puedan imaginar, fuimos nosotros los innovadores.

Me queda la satisfacción de que nuestros muchachos de diseño de tarjetas, que tienen más de veinte años, que es la organización Inteliseños, que es Inteligensa también pero dedicada al diseño gráfico, hayan creado tanta, tanta tarjeta que circula por allí, no hay organización que haya diseñado más tarjetas que Inteligensa y que están circulando por toda América Latina, cientos y cientos de diseños que han nacido de aquí, de nuestros muchachos de Inteliseños.

Me queda la satisfacción de haber navegado esta empresa, que yo la veo como un barco que ha navegado por aguas muy turbulentas, en climas tormentosos, pero también en climas de serenidad, y de poder decir, de todas las empresas del Grupo Inteligensa que hemos fundado, que todas están operativas, entonces nosotros nunca hemos cerrado empresas, ni en las peores condiciones, al límite nos hemos puesto en hibernación, porque hay momentos en que uno dice bueno las condiciones no están y tenemos que esperar para reactivar. Pero sí hemos manejado nuestras empresas con pulso firme y tratando de entender los cambios sociales, políticos, económicos, y uno tiene que tratar de integrarse a eso, porque tienen una razón de ser, los cambios en estos países son la consecuencia de situaciones pasadas. Los cambios a veces son buenos, a veces no, pero uno tiene que entender qué es lo que está pasando, no simplemente oponerse, se requiere pulso firme pero también mucha comprensión.

Me queda la satisfacción de haber aprendido la esencia del latinoamericano, donde cada cultura es diferente, no es la misma cultura la del mexicano, la del brasilero, la del centroamericano, etc. y una de las cosas que yo he hecho es estudiar la historia de estos países para entender mejor estas culturas y poder integrar mejor las empresas en cada uno de estos ambientes y estar muy claro de que una cosa es la América española y otra cosa es la América portuguesa. Y ese término un poco extraño, Latinoamérica, implica una diversidad de culturas tal, pero que visto desde afuera es visto como un todo y que error tan grande. Los que quieran hacer negocios en esta América Latina es mejor que entiendan país por país.

Caracas, 21 de Abril de 2017